No buscaba nada raro, sólo
alguien que me eche de menos aunque hayamos pasado todo un día juntos, alguien
que se ponga nervioso al verme, que no se aburra de mis conversaciones aunque pasemos
cinco horas al teléfono, que se alegre al escucharme. Alguien que me acompañe
siempre a casa y haga divertido el camino, por más largo que sea. Alguien a
quien pueda besar por un simple impulso sin sentirme atrevida. No me importan
los regalos, las cenas ni las flores, mientras él me demuestre admiración; me
conformo con saber que conmigo es donde más le gustaría estar. Y que
conozca todas y cada una de mis sonrisas, alguien que elija quedarse conmigo
aunque tenga otros planes, que sienta que antes de mí ninguna otra existió, que
sus amigos se cansen de escuchar mi nombre. Que sienta que se le cae el mundo
encima si discutimos y me abrace tirando su orgullo a la mierda, alguien que me
haga reír hasta llorar, y me haga reír cuando no puedo dejar de llorar, que
cada una de las canciones que escuche le recuerden a mí. Alguien que me haga
sentir la chica más afortunada del mundo, sólo por el hecho de tenerlo a él. Alguien que me quiera como nadie de verdad lo ha hecho.
Inexplicable.
domingo, 20 de enero de 2013
Días tengo ganas de pasar de todo y vivir la
vida, pero días como el de hoy me dejaría apuñalar. Y es que duele menos eso que una
decepción tras decepción. He aprendido que las decepciones desaparecen si la
ilusión también lo hace, pero la ilusión de estar con él, la ilusión de poder
escucharle aunque lo que diga no tenga ningún sentido, la ilusión de poder
abrazarle, la de poderlo ver siempre que yo quiera, la ilusión de pensar que
quizás, solo quizás, algún día pueda decirle todo lo que pienso y quitarme un peso de encima. Y a pesar de saber
que son todas estas ilusiones las que provocan también las decepciones, soy
incapaz de entender que debo olvidarlas todas, y no hace falta, juré que si
algún día llegara a entenderlo, me sería más fácil cualquier otra cosa que
olvidarle. ¿Definición del amor? Aún la busco…
En las nubes...
Así me encuentro... Estoy en las nubes. Desde hace unos meses estoy como ajena al mundo, centrada simplemente en una persona, el tiempo se me hace corto cuando hablo con él y sin embargo cuando no hablo con él se me hace eterno. No sé que será realmente lo que me pasa, quizá este enamorada o quizá no... No lo sé.
Pienso en él las 24 horas del día ya hasta sueño con él y esto hacía tiempo que no me pasaba con nadie, absolutamente con NADIE.
¿Enamorada? No sé, aún es pronto para saber si estoy enamorada de él o no pero lo que si sé es que estoy muy muy ilusionada...
Que hablar con él me alegra el día por poco que hablemos. Y que te quiero, no lo olvides.
sábado, 19 de enero de 2013
Últimamente todo me sale mal.
Nadie me entiende. Lloro muy a menudo, y la verdad no sé el porqué. Aunque
supongo que será por amor, bueno mejor dicho desamor, pero ni siquiera yo lo
sé. Los días pasan y no le encuentro sentido a mi vida. Me siento inútil, una
mierda. Me siento confundida, sinceramente no sé realmente mis sentimientos, no
sé que sentir ni lo que siento desde hará una semana. La distancia jode cada
minuto, cada segundo mi existencia y creo que nunca me había sentido tan mal
como ahora. Por eso no sé lo que realmente me pasará, pero estos días me rallo
con gran facilidad.
No he sabido valorar a según
que gente, he perdido oportunidades que quizá en otros momentos hubiese
aprovechado. Muchos amigos que con el tiempo descubrí que no eran tan amigos.
Ahora, a penas confío en las personas por miedo a que me vuelvan a hacer daño.
Tengo miedo a ilusionarme (aunque ahora lo estoy), a enamorarme y a sentir algo
fuerte por alguien que no sienta lo mismo que yo y me lleve un gran palo… Pero,
¿Por qué? Quizá sea porque un día confié demasiado en alguna persona y después
me lleve una gran desilusión, quizá porque me hicieron demasiado daño, quizá
porque nunca me han querido como yo quise, quizá sea un cúmulo de cosas que
pasaron en el pasado y ahora jode el presente… Quiero pasar de todo, aunque el
problema es que no lo consigo. No quiero querer a nadie y por suerte o por
desgracia lo hago. Quiero cambiar, quiero ser una persona sin sentimientos, que
le da igual todo, pero… ¿sinceramente? No puedo.
¿Pero sabes lo que realmente
quiero? Quiero a una persona que me entienda, que esté a mi lado. Quiero a una
persona que ría y llore conmigo. Que me apoye cuando esté mal. Que no pase de
mí. Que me abrace cuando tenga frío. Que dé el cariño que necesito. Que me haga
olvidar el daño que me han hecho. Que me haga confiar de nuevo. Que nuestros
corazones sean uno. Que le dé sentido a mi vida. Quiero tener un motivo por el
que levantarme, sonreír y vivir cada día de mi vida.
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